Adriana Varela - Maquillaje

La versión de Adriana Varela de Maquillaje, un extraño tango de los hermanos Expósito, duro y perturbador como Naranjo en flor, que ya puse aquí, también de 1956. En el caso de Maquillaje llevo tiempo intentando entender por qué es incorrecto el pensamiento en su letra, y ya escribí sobre esas Mentiras sin piedad hace casi justo un año. Intuyo que la forma de pensar que transluce es dañina y causa contracturas en la mente, de esas que a la larga terminan obligándonos a ir al psicoterapeuta.

La letra arranca con una cita de Argensola, y se justifica en ella: el cielo ni es un lugar ni es azul, falsedad de la ilusión de belleza. El tema de la canción es la mentira en la proyección de identidad, en la creación, mediante maquillaje, de esa persona, esa máscara de arcilla que se llena de amor comprando el maquillaje.

Mi problema con la letra es que proyectar identidad es lo que hacemos todos todo el tiempo. El narrador de este tango proyecta el vacío que le deja la pérdida de la ilusión con la que se intoxicó al otro, culpando a la artificialidad de la construcción de la persona de su ilusión...

Ahí, creo que reside el mal pensamiento en esta letra: Es el propio narrador el que se construyó las mentiras e ilusiones que ahora proyecta al otro. Mientras no se dé cuenta de eso, esas mentiras seguiran en él... Y la letra perpetúa el meme de la existencia de una verdad absoluta en la construcción de identidad. La poesía de Argensola, en cambio, justifica el hecho de que la belleza "maquillada" aparente ser mejor que la real en que la propia Naturaleza nos engaña con la ilusión del cielo azul. Es, por tanto, de un pensamiento limpio y correcto, al revés que la letra de Expósito.

Un meme extraordinariamente peligroso. Pero eso no quita que sea un tema muy bello.

"Porque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo, ni es azul
Lastima grande que no sea verdad tanta belleza! "
Lupercio Leonardo de Argensola (1559-1613)

No...
ni es cielo ni es azul,
ni es cierto tu candor,
ni al fin tu juventud.
Tú compras el carmín
y el pote de rubor
que tiembla en tus mejillas,
y ojeras con verdín
para llenar de amor
tu máscara de arcilla.

Tú,
que tímida y fatal
te arreglas el dolor
después de sollozar
,
sabrás cómo te amé,
un día al despertar
sin fe ni maquillaje,
ya lista para el viaje
que desciende hasta el color final...

Mentiras...
son mentiras tu virtud,
tu amor y tu bondad
y al fin tu juventud.
Mentiras...
¡te maquillaste el corazón!
¡Mentiras sin piedad!
¡Qué lástima de amor!