Copenhague
Sucumbí a Vetusta Morla.
El corría,nunca le enseñaron a andar,
se fue tras luces palidas.
Ella huía de espejismos y horas de más.
Aeropuertos,unos vienen,otros se van,
igual que Alicia sin ciudad.
El valor para marcharse,el miedo a llegar.
Llueve en el canal,la corriente enseña el camino hacia el mar.
Todos duermen ya.
Dejarse llevar suena demasiado bien...
Jugar al azar y nunca saber donde puedes terminar...o empezar.
Un instante mientras los turistas se van.
Un tren de madrugada consiguió trazar
la frontera entre siempre y jamás.
Ella duerme tras el vendaval
No se quitó la ropa
Sueña con despertar en otro tiempo y en otra ciudad.





















































































Qué preciosidad!
Ayer llegué de allí ;)
30/06/2008 a las 17:10 · enlace a este comentario
¿Y quién no?
Fantásticos.
30/06/2008 a las 19:47 · enlace a este comentario